Esta es la historia de la lucha de una familia por encontrar la verdad en nombre de su hijo, quien se encuentra al borde de la vida y la muerte debido a la violencia escolar, y es una historia de sanación y crecimiento mientras alivian mutuamente sus heridas y dolores. La fuerza que les permite enfrentar una verdad dolorosa inesperada y superar ese dolor para vivir el presente reside más allá de la verdad, en el mundo que sueñan. La esperanza de que, al superar el dolor y el sufrimiento, encontrarán un mundo hermoso. La esperanza de que nuestros hijos puedan vivir en un mundo que cree en la confianza, la consideración y la sinceridad, en lugar del odio, la desconfianza y la competencia. En este mundo que no puede llamarse hermoso, ¿no podemos realmente soñar con un mundo tan hermoso?