El camión de mudanzas de Jin-seok se dirige al campo. Tras divorciarse y convertirse en viudo con tres hijos, Jin-seok pone fin a su vida en Seúl y elige regresar al campo. Sin embargo, desde el primer día en el campo, las cosas no son fáciles. Su hija mayor, Hae-byeol, al ver la casa de campo que parece una ruina, insiste en volver inmediatamente a Seúl, lo que atormenta a Jin-seok. Los gemelos, Hae-yeong y Dong-neok, lloran por su madre. Además, cuando descubre que el terreno que había contratado para cultivar soja es un terreno sin acceso, Jin-seok se da cuenta de que ha sido estafado. Mientras tanto, Hyeon, el hijo de Seung-ju, decide ir a buscar a su madre y acompaña a los gemelos en su viaje a Seúl... No solo todo el pueblo se alborota por los niños desaparecidos, sino que Jin-seok y Seung-ju también emprenden juntos un viaje a Seúl para encontrarlos.