Este drama no trata sobre un amor dulce pero efímero como el algodón de azúcar, sino sobre un gran panorama de un amor inmortal, doloroso pero que no teme ni a la muerte. "Todo fue destino. Así como un pequeño grano de arena no puede resistir las olas, tú y yo simplemente fuimos arrastrados por ese destino..." Todos amamos. Pero a veces, ¿qué tan ligera, lógica y aritmética es esa amor? Un amor que ocurre solo una vez en la vida. Un amor que desgarra el corazón, sacude todo el cuerpo y cae como una lágrima. Enfrentar un dolor atroz, sacrificar la vida, pero como fue por él, y también por ella, el sufrimiento se convierte en una canción que trasciende las fronteras, y los gestos de desesperación se convierten en una danza elegante. Su amor, por lo tanto, es conmovedor y hermoso. En una época donde prevalece el amor ligero como una pluma, queremos restaurar un amor puro y apasionado que no teme a la paciencia y al sacrificio.