Con la explosión de la población mundial, los vampiros, ahora abundantes en sangre, comenzaron a ser selectivos en cuanto al sabor y la calidad. A partir de entonces, llegó la era en la que la sangre humana se añeja como el vino antes de ser consumida. Entre ellos, Harry, cuyo puesto de CEO de Kingston Winery, el mejor productor de vino, le fue arrebatado por su hermano mayor, vive en Corea como corredor de sangre en un pequeño bar de vinos. Un día, descubre que una estudiante de secundaria llamada Yeonseo, que lo visita, posee sangre de valor astronómico y le ofrece un contrato exclusivo de suministro de sangre. Yeonseo, que necesita dinero, acepta el contrato y, bajo la tutela de Harry, comienza a florecer un romance que trasciende las especies...