El viaje de Yeo Jung comenzó con el deseo de alejarse de lo que le hacía daño y con el deseo de pausar o ralentizar el ritmo de su acelerada vida diaria. La razón para emprender un viaje es siempre desconocida, pero el viaje contiene una amarga realidad en lugar de un dulce romance y un monólogo tranquilo en lugar de una historia conmovedora.