Cuando era niño, Go Eon-seok se perdió y se encontró por casualidad con So So-man en el bosque. Para cumplir el último deseo de su madre moribunda, So So-man le prometió indicarle el camino a casa si él fingía casarse con ella. Finalmente, los dos celebraron una boda y se separaron. Con el tiempo, So So-man, ya adulta, se convirtió en sirvienta en la prestigiosa familia Go, conocida por su artesanía en joyería, para ganar dinero para el tratamiento de su hermano menor con discapacidad. Allí se reencontró con el hijo mayor, Go Eon-seok...