En el mundo, hay personas que deben sonreír independientemente de su voluntad, y personas que no necesitan sonreír forzadamente para que todo esté bien. Para algunos, la sonrisa es una herramienta de supervivencia; para otros, es una muestra de generosidad. En la vida cotidiana, una cara sonriente es reconfortante. Es agradable para el superior y permite al inferior ocultarse. Mientras tanto, la sonrisa se convierte en un símbolo y la verdad desaparece. Este drama cuenta la historia de personas que se esfuerzan por crear días en los que realmente puedan sonreír de todo corazón.