El último recuerdo de Ji-yeon fue ser llevada a algún lugar. La línea entre el sueño y la realidad se vuelve borrosa. Luego, la oscuridad consume su conciencia y ella abre los ojos. Es un espacio de formas extrañas. Ji-yeon despierta sola en un lugar donde no hay nadie. Poco después, aparece una mujer desconocida, diciendo que es una sala de rehabilitación y que Ji-yeon debe someterse a una rehabilitación que requiere prepararse para la muerte para poder sobrevivir... ¿Podrá salir de aquí?