Un día, Johan sigue a su tutora, Suhyun, hasta su casa. Suhyun le da de comer a Johan, quien parece no recibir cuidados familiares, y lo despide. Pero ese día, todo empieza a complicarse... Suhyun, cuyas heridas empeoran por una sola mentira, y Johan, cuyas heridas sanan. Se necesitan mutuamente para salir de esta situación.