In Sook pisa suelo patrio después de 20 años. El motivo: su marido, que vino a Corea como profesor invitado por un año, ha renunciado a su puesto en una universidad estadounidense y ha decidido quedarse en Corea. Creyendo que todo esto es un complot de su suegra, orgullosa y maliciosa, In Sook viene a pedir explicaciones. Sin embargo, la familia política que reencuentra después de 20 años ha cambiado: la suegra, antes perfecta y meticulosa, padece demencia, y la cuñada, antes tan amable, se ha vuelto dura y desagradable. In Sook recuerda que su suegra se opuso a su matrimonio porque provenía de una familia pobre y tenía poca educación. Al enterarse de que su suegra debe ser ingresada en un hogar de ancianos, sube al coche de su cuñada. Pensó que podría compensar un poco los agravios acumulados injustamente al presenciar el solitario final de esa altiva suegra que tanto la despreciaba. Sin embargo, el viaje en el estrecho coche, forcejeando con su suegra que le tira del pelo y con su cuñada que se considera la más desdichada, no será fácil.