Tae-sik (el padre), amable y delicado, dirige una bonita casa de huéspedes junto a su hija Su-in, una joven vivaz, cariñosa y estudiante de maquillaje. Durante el día, cuando los huéspedes y Su-in están fuera, Tae-sik se divierte solo en casa, maquillándose y probándose pelucas. Sin embargo, Tae-sik es sorprendido por Su-in, quien regresa a casa más temprano de lo esperado, y ambos se desconciertan ante este encuentro totalmente inesperado. Esa noche, Su-in se acerca a Tae-sik, quien está sumido en sus pensamientos, y le propone maquillarle ella misma.