Yeon-hee ha dedicado más de 30 años de su vida a su esposo Dong-hyuk y a su familia. Dong-hyuk, un músico tradicional (gukak) que viajaba por todo el país, accede a la petición de su esposa de establecerse en su ciudad natal. Pero la feliz vida en el campo dura poco, ya que Dong-hyuk empieza a notar el extraño comportamiento de Yeon-hee. "Solo te tengo a ti. Prométemelo". La vida cotidiana se desmorona, y Dong-hyuk siente que todo es culpa suya…