Jiwoong, un estudiante universitario con una agenda repleta de trabajos a tiempo parcial de la mañana a la noche, solicita compartir piso para ahorrar en el alquiler. Nada más llegar, se encuentra con una casa llena de todo tipo de líneas. Y luego están las diversas y excéntricas prohibiciones de la abuela Geum-bun. Geum-bun empieza a enumerar reglas que parecen imposibles para Jiwoong, que soñaba con una vida independiente: cada uno debe encargarse de su propia comida, es obligatorio ahorrar agua y electricidad, y solo se puede vivir dentro de las líneas de colores cuidadosamente delimitadas. Jiwoong, a regañadientes, se ve obligado a aceptar estas estrictas reglas...