El vuelo de Freddy a Japón, planeado para un viaje, se cancela debido a un tifón, lo que la lleva a pisar suelo coreano por primera vez desde que fue adoptada en Francia siendo niña. Aunque el idioma y la cultura le resultan muy ajenos, ella disfruta de la experiencia. Sin embargo, su camino hacia el autodescubrimiento, hacia lo que realmente siente y desea, no es fácil, y el reencuentro con su padre biológico revela una profunda brecha emocional entre ellos.