Sohee, a punto de graduarse de la escuela secundaria, consigue un trabajo como pasante en el centro de llamadas de una empresa de internet. La joven está emocionada por haber conseguido un empleo en una gran corporación, pero la realidad es diferente a sus expectativas. El centro de llamadas, donde la explotación laboral es habitual, es un verdadero infierno laboral. La cruel realidad del lugar desemboca en un trágico accidente, y la detective Yoo-jin persigue tenazmente la verdad. Sin embargo, ante el absurdo sistema social, ella siente una profunda impotencia.