Tras el asesinato del presidente Park, se decreta la ley marcial. Se produce un golpe de estado liderado por el comandante de seguridad militar Chun Doo-gwang y sus oficiales. El comandante de defensa de la capital, Lee Tae-shin, un soldado inflexible que cree que el ejército no debe inmiscuirse en la política, decide enfrentarse a Chun Doo-gwang para detenerlo. A medida que su conflicto se intensifica, en medio de un gran caos, la anhelada primavera de Seúl toma un rumbo inesperado.