El 16 de octubre de 1979, estudiantes de Busan salieron a las calles para exigir la abolición del régimen Yushin de Park Chung-hee. Ese fue el comienzo. El fervor de la protesta se extendió como la pólvora, durando cinco días, y fue reprimido con la misma rapidez y crueldad. Seis días después, el presidente Park Chung-hee fue asesinado y el régimen Yushin se derrumbó.