Existen dos mujeres que, a pesar de nacer en países diferentes, han recorrido el mismo camino vital, como si fueran dobles. Nació una niña en un pequeño pueblo rural del Jura, en Francia. Su nombre es Colette. Otra niña nació en un pueblo de las afueras de Seúl, Corea. Ella se llama Seongmi. Colette y Seongmi, debido a las voces y visiones divinas que escucharon desde la infancia, no pudieron evitar llevar una vida diferente a la de los demás, considerando esto como una maldición celestial. Solo después de conocerse en el Festival Mundial de Chamanismo celebrado en Francia en 2014, Colette y Seongmi comprendieron que sus habilidades especiales eran un regalo divino para aliviar las dolorosas heridas de las personas.