Mulgyeol, una cantante anónima que ya no puede cantar, se dirige a Andong con una tristeza incontrolable. En su viaje, el director de cine Baram se encuentra con Mulgyeol por casualidad y, por alguna razón, no puede dejar de pensar en ella y ronda constantemente a su alrededor. Así, aquellos que solo han perseguido sus valiosos sueños, poco a poco comienzan a compartir sus heridas y dolores, abriendo sus corazones el uno al otro…