Do-cheol ha estado cuidando a su esposa, quien yace enferma en el hospital, durante mucho tiempo. Una noche, es testigo accidental de un asesinato en un callejón a través de la ventana del hospital. Al cruzarse la mirada con el asesino, Do-cheol es perseguido por él y corre desesperadamente por los callejones laberínticos. Habiendo escapado por poco del peligro, Do-cheol entra en un bar nocturno y se encuentra con una prostituta, con la que se pelea. Al final de la pelea, mata accidentalmente a la prostituta, convirtiéndose en un asesino y deambulando de nuevo por el laberinto. Deambula toda la noche para salir del callejón, pero no ve ninguna salida. Sin darse cuenta, se encuentra de vuelta en el lugar donde presenció el primer asesinato…