Jae-sik, quien se jactaba de que nada en el mundo le daba miedo excepto el dinero, se hace pasar por el falso padre de Eun-hye, la hija de Ji-yeong, para quedarse con toda la fortuna de Ji-yeong, quien falleció repentinamente. Resulta que Eun-hye es una niña con discapacidad visual y auditiva. Inicialmente molesto por Eun-hye, que no podía ver ni oír, Jae-sik poco a poco se va acostumbrando a la forma única de Eun-hye de sentir el mundo a través de las yemas de sus dedos…