Durante la Segunda Guerra Mundial, 4 niñas coreanas inocentes, Haksun, Bokdong, Sunduk y Hwasun, dejan a sus familias siguiendo a soldados japoneses por diferentes motivos. Algunas fueron secuestradas enfrentando amenazas de muerte, mientras que otras fueron atraídas por falsas promesas como oportunidades de trabajo en el extranjero o la posibilidad de comer muchos dulces.