Cha Ki-seong, un portero prodigio que ascendió desde la selección nacional juvenil hasta convertirse en el guardián de un club de renombre, disfrutaba de una carrera exitosa. Tras someterse a un trasplante de riñón debido a una insuficiencia renal aguda, se derrumba de nuevo en su intento de regreso. Su carrera futbolística ha terminado. ¡Un final absoluto!