Yoon Ji-hoo, el tercer Rey Celestial de Shinchang, se traslada a Unbong, un lugar notorio por ser el punto de encuentro de los peores matones del país, para convertirse en el mejor. Desde el primer día, Ji-hoo decide tomar el control de Unbong y se lanza a por los hermanos Walker antes de que Jung-jae, su compañero de clase, termine de explicar la jerarquía de Unbong.