Kwang Soo, quien sigue el camino del sorikkun (cantante de pansori) heredando la voluntad de su difunta madre, promete ir de viaje con su amigo Seung Hwan. Sin embargo, en casa descubre la solicitud de ingreso de su padre en un hospital de cuidados especializados para el SIDA, y su padre le ordena que vayan juntos a visitar la tumba de su madre por última vez. Kwang Soo, que rompió su promesa para ir a la visita a la tumba, ve el fantasma de su madre frente a la tumba. Kwang Soo se enfrenta a su nuevo camino y a sus nuevas emociones.