Jun Sang, de cuarenta y tantos años, intenta enseñar a Jun Hwa, de veinte, una forma de vida y una buena dirección en la vida. De camino a Namhae, Jun Sang y Jun Hwa crean música juntos. Paseando para tomar aire, esperando un autobús que no llega, sentados a la sombra de un árbol, Jun Hwa toca la guitarra y Jun Sang canta. Durante la creación musical, frecuentes choques de opiniones llevan a discusiones, Jun Sang tira sus auriculares y se va furioso, cayendo en la confusión. Jun Hwa, por su parte, se preocupa de que él mismo se vuelva incoherente y descarado a medida que envejece, y se siente confundido...