En Corea, las mujeres cineastas han soportado prejuicios, incomodidades, discriminación y humillaciones, renunciando a su creatividad bajo el pretexto de ser "mujeres". Para ellas, el trabajo cinematográfico era una especie de deseo prohibido. Este documental ilumina, desde una perspectiva histórica, cómo las mujeres cineastas han sobrevivido en la conservadora industria cinematográfica coreana, pero también cuáles son los desafíos que se les presentan actualmente. Las entrevistas con la primera montadora Kim Young-hee, quien comenzó a trabajar en el cine desde la década de 1940, y la primera directora de cine Park Nam-ok, activa en la década de 1950, relatan las humillaciones y sufrimientos experimentados por las mujeres cineastas en un mundo del cine dominado por hombres. Además, las directoras y cineastas que recientemente han ganado atención, las tres productoras que lideran el renacimiento del cine coreano, así como las estudiantes del colegio femenino Youngpo que recién descubren el cine, nos hacen reflexionar sobre las angustias, esperanzas y el futuro de las mujeres cineastas.