Sojin, quien ha perdido a su madre, su única familia y chamana, recibe la visita de un hombre que le pide que encuentre a un niño desaparecido. Para escapar del hombre que le ruega que le lea el futuro, Sojin se encuentra con otro extraño en un almacén. Una sucesión de escenas extrañas donde la realidad y la ficción se cruzan, y los vivos y los muertos coexisten, crea una atmósfera poética.