Jang-go y Sorimsa viajan a Seúl con la esperanza de ingresar a la academia de policía. Sin embargo, son estafados por Du-keobi, quien se queda con los cerdos y perros que esperaban vender para pagar su matrícula. Así, terminan trabajando en un restaurante regentado por las hermanas Ae-ri y Mal-suk. Pero, debido a una estafa inesperada por parte del jefe de la banda de Du-keobi, descubren que Kang Dal-seong y Do-wang también forman parte de la banda. Dal-seong y Do-wang mataron a los padres de Jang-go y huyeron a Japón con su fortuna. Ahora todos están involucrados en el narcotráfico. Junto con los investigadores, Jang-go y Sorimsa utilizan su ingenio y recursos para limpiar la banda.