Moon Seon y Myung Hee, empleados de la iglesia, se aman. Mientras tanto, está In Soon, una niñera de jardín de infantes que ama en secreto a Moon Seon. Moon Seon ama a In Soon como a su hermana pequeña. Un día, un asaltante irrumpe en la casa de In Soon. In Soon grita de miedo, lo que lleva al asaltante a matarla accidentalmente. El asaltante luego golpea a Moon Seon en la cara con una botella de vidrio cuando este iba a visitar a In Soon, dejándolo ciego antes de huir. Moon Seon es entonces acusado falsamente de asesinato y va a prisión. El asaltante fugitivo encuentra a Moon Seon, pide perdón y quiere entregarse. Sin embargo, Moon Seon, que ahora es un inválido ciego, le pide que cumpla su condena en su lugar y le ruega que viva una vida honesta. Unos años después, Moon Seon es liberado por amnistía y decide regresar a su ciudad natal para pasar el resto de su vida con huérfanos. Allí se reencuentra con Myung Hee, su antigua amada, quien ha aclarado los malentendidos y con quien tiene un reencuentro lleno de lágrimas.