Kyung-hye tiene fricciones menores con su hija Ye-shin, quien atraviesa la pubertad día tras día. Además, tanto Ye-shin como Kyung-hye están al límite porque Ye-shin parece tener novio. Pero un día, Kyung-hye ve a Ye-shin y a su mejor amiga Su-jeong besándose frente a su casa.