Después de que te fuiste y yo me quedé aquí solo, el lugar del recuerdo se vuelve vil y vacío. Aunque es demasiado difícil esperar tu respuesta sin promesas, te espero conteniendo la respiración y sintiendo como tú. El impresionante collage cinematográfico de Junho Oh revisita esos lugares de recuerdo y reflexiona sobre la posibilidad de mostrar la ausencia y el anhelo de algo que ya no es tangible.