A los 33 años, Yeon-kyung, que no deja de fracasar en las audiciones, decide abandonar la música. Desde el momento en que cantó en el concurso de radio de Jung Seo-ha en la escuela secundaria, ha perseguido el sueño de ser cantante, pero ahora ya no tiene fuerzas para continuar. Un día, Yeon-kyung recibe una carta y una guitarra de su amigo Hyun-soo, con quien hacía música en el instituto. La carta de Hyun-soo la confunde aún más y, para despedirse de su antiguo sueño, emprende un viaje a Wolmido, un lugar lleno de recuerdos de la época en que amaba la música.