Jin Hee, de 31 años y sin haber tenido nunca un trabajo, decide buscar empleo tras ser expulsada del coche de su madre. De camino a una entrevista en una pequeña y mediana empresa en Yangyang, Gangwon-do, Jin Hee se reencuentra con Ji Woong y Dong Won, a quienes le gustaban en la universidad. Sin embargo, Ji Woong, que dirige una startup en Uijeongbu, tras unos amables saludos, le lanza un bombardeo de hechos contundentes sobre el "ir a la provincia". La puerta del lugar de la entrevista, al que llega tras un arduo viaje, está firmemente cerrada. La voz de un asesor de un portal de empleo que le informa de la quiebra de Ilgwang Industries le suena como una revelación divina a la desconcertada Jin Hee. Mientras Jin Hee, aturdida, se dispone a regresar a Seúl, Seok Gi, el dueño de la casa de huéspedes, le propone hacer surf. Tras una intensa pero gélida sesión de surf invernal a pleno día, el sueño de Jin Hee empieza a tomar forma.