Sung-kyu, director de un centro bancario, recibe una llamada con número restringido en su trayecto habitual al trabajo con sus hijos en el coche. Una voz misteriosa al otro lado de la línea le advierte que hay una bomba instalada en el coche y que explotará si se levanta del asiento. Al principio, Sung-kyu no le da importancia, pero pronto es testigo de cómo el coche de un colega explota ante sus ojos. De repente, se convierte en el principal sospechoso de un acto terrorista en el centro de Busan y es perseguido por la policía...