Se revelan los milagros que el padre Lee Tae-seok logró en Tonz, Sudán, un lugar despojado de toda esperanza por la pobreza y la guerra, como sacerdote, médico, educador, músico y arquitecto, junto con las historias ocultas detrás de ellos. Su imagen, habiendo encontrado la respuesta a la felicidad en Tonz, emociona a los espectadores, y su forma de dedicarse sinceramente para transmitir amor los conmueve profundamente. Conozca sus cálidas huellas que aún permanecen en esta tierra y al verdadero Lee Tae-seok a través de quienes lo recuerdan.