Un hombre se gana la vida repartiendo folletos publicitarios. Mientras reparte los folletos, descubre una casa con la puerta ligeramente abierta. El hombre se va a casa pensando en robar el dinero de la cena. Dentro de la casa hay una puerta silenciosa y cerrada herméticamente. El hombre, que iba a salir sin nada, quiere abrir la puerta cerrada. Allí encuentra los cuerpos de un anciano y una niña que se suicidaron al ser obligados a abrir una puerta cerrada herméticamente. Entonces, alguien toca el timbre.