Un documental que narra el proceso de la lucha por la defensa de la cuota de pantalla (screen quota) que sacudió la industria cinematográfica coreana a finales de los años 90. La película muestra los esfuerzos de los cineastas coreanos contra las conspiraciones del gobierno y de Hollywood. Las escenas del director y el productor afeitándose la cabeza y ayunando ilustran vívidamente la realidad de la industria cinematográfica coreana. Actualmente, se están preparando para una lucha más efectiva a través de la solidaridad internacional.