“Jeon-mo”, que dirige una modesta floristería, vive feliz con su hijo, su hija y su esposa. Un día, recibe una llamada telefónica. Al enterarse de que su hija ha sido secuestrada, reacciona con calma e intenta satisfacer todas las demandas del secuestrador, pero las pruebas, casi imposibles, continúan. Cuando “Jeon-mo” llega tarde por un instante a la cita, el criminal decide darle un castigo, y él recibe una propuesta tan absurda que no puede creer lo que oye…