Yan está haciendo prácticas en una empresa donde su madre es delegada sindical. Después de medio año, recibe una evaluación intermedia, pero todavía hay muchos puntos a mejorar. En medio de la creciente presión y el estrés extremo resultante, lo único que le brinda consuelo son los viajes en coche a alta velocidad y las compras. Un día, mientras su vida monótona se repetía, Jenny llega como empleada temporal y el amor comienza a florecer entre ellos.