Se Yeon, la jefa de contrato de un centro de llamadas de cobro de deudas, ve amenazado su puesto bajo la premisa del rendimiento laboral y la contratación a tiempo completo. Jun, de 19 años, que realiza prácticas en el centro de llamadas de Se Yeon, no logra adaptarse a un trabajo que no tiene nada que ver con su especialidad, la fotografía. Se Yeon le aconseja, recordándole que ella también pasó por momentos difíciles, que no lo vea como el abandono de un sueño, sino como una práctica vital para aprender sobre el mundo. Una noche, mientras realiza llamadas de cobro hasta tarde, como de costumbre, Jun se ve obligado a ir personalmente a cobrar los pagos atrasados de las tarjetas de crédito. Se Yeon, que está discutiendo con su hija Mi Rae, en busca de empleo, sobre por qué no puede conseguir un trabajo en la empresa de su madre, presiona a Jun, que llama llorando diciendo que no puede hacerlo, para que de alguna manera recupere el dinero. Luego, el teléfono vuelve a sonar. Esa noche, después de que Jun dejara una carta de despedida, desapareciera y fuera encontrado muerto, Se Yeon comienza a recibir, uno por uno, mensajes de Jun que contienen pistas sobre el caso…