Seona, siempre segunda, toma una decisión equivocada por el deseo de superar a Ayong, la primera. Decide robar el examen y las respuestas del ordenador del profesor. Seona busca en secreto en casa una forma de hackear la contraseña y, a primera hora de la mañana, va a la escuela para conseguir robar el examen y las respuestas. Seona obtiene la nota perfecta según lo planeado y recibe elogios de su madre. Sin embargo, Seona solo se siente deprimida. A altas horas de la noche, Seona tiene pesadillas y sufre de culpa, hablando dormida.