Ante Woo Soo-han, el jefe de una agencia de detectives privados donde todo es posible con solo recibir el pago, un día aparece Yoo Da-hee, una agente secreta llena de pasión, con diez millones de wones en efectivo. Le pide colaborar para resolver un caso de contrabando de armas. Los dos, que son más llamativos juntos que solos, ven cómo el caso se complica con cada operación. Dejan pistas por todas partes que podrían hacer que la policía los malinterprete, e incluso terminan en la lista de buscados, pero no pueden detener esta peligrosa colaboración.