Jeong Eun se siente desconcertada por su madre, que padece demencia y cuyos síntomas empeoran, y que quiere ir a ver a su hermana perdida durante la Guerra de Corea o insiste en hablar con ella por teléfono. Mientras tanto, Jeong Eun recibe por casualidad una llamada equivocada de una mujer norcoreana a la que se le pide un favor.