Al enterarse de que su prometido ha muerto en batalla, una mujer se dirige al Park Pagoda para buscar consuelo en el monumento. Allí conoce a Henry Jang, un coreano-estadounidense con el que finalmente se casa. Sin embargo, no hay un final feliz para ambos, ya que su prometido aparece vivo y coleando, pero amargado por la naturaleza voluble de su amada.