En 1953, en el barrio de Myeongdong, Seúl, un hombre llega al café 'Oriental', donde aún se sienten las secuelas de la Guerra de Corea. Entre el humo del tabaco, escritores y pintores conversan animadamente. De repente, alguien saca a colación un asesinato ocurrido en el monte Namsan. El hombre, que se presenta como sargento de la policía militar, comienza a interrogar a las personas reunidas en el café. Cada uno tiene su propia historia relacionada con el fallecido, y los testimonios empiezan a diferir. Las sospechas se intensifican, y el café se llena de una tensión palpable, reemplazando el humo por una atmósfera de inminente conflicto.