Un día, Young-seok, un estudiante universitario, ayuda a una mujer que se ha caído en la calle. La lleva a casa en carretilla junto con su silla de ruedas rota. La mujer lo invita a quedarse a comer, y Young-seok, algo desconcertado, acepta. Ella se llama Josée. Josée vive con su abuela, que recoge papel viejo, inmersa en su propio mundo entre libros usados. Young-seok, sintiendo sentimientos especiales por ella, la visita a menudo, come con ella y conversan, pasando tiempo a solas. Josée también empieza a abrirse poco a poco a Young-seok. Sin embargo, los momentos de emoción son fugaces. Afligida por sentimientos desconocidos, Josée retrocede, y Young-seok, ante su puerta cerrada, da media vuelta. Pasa el tiempo, llega el invierno, y Young-seok vuelve a visitar la casa de Josée...