Chowon, un chico adorable y encantador al que le gustan las cebras y las galletas de chocolate, no parece diferente de otros niños de su edad. Un día, Chowon recibe un diagnóstico devastador de autismo, y su madre, Kyungsook, se derrumba ante esta insoportable realidad. Sin embargo, Kyungsook descubre que Chowon posee habilidades excepcionales para correr, superiores a las de las personas normales, y encuentra esperanza en la imagen de su hijo que se funde con la pista al correr. Ella lo entrena con perseverancia. El tiempo pasa y Chowon se convierte en un joven de 20 años. Sin embargo, su inteligencia permanece en el nivel de un niño de 5 años. Puede tirarse pedos sin reparos delante de extraños, habla con excesivo respeto a su hermano menor como si se dirigiera a un profesor y se pone a bailar de forma excéntrica tan pronto como oye música, haciendo ruidoso cualquier lugar en el que se encuentre. Aunque sus acciones y su forma de hablar se asemejan a las de un niño de 5 años, sus habilidades para correr, que ha cultivado constantemente desde su infancia, siguen siendo excepcionales. Kyungsook se fija el objetivo de «lograr el Sub-3 en el maratón para Chowon» y se dedica por completo al entrenamiento de su hijo...