En un pueblo costero de Jeolla-do, vive Sun-ok (Kim Hae-sook), la madre de los hermanos Ki-gang y Ki-soon. Su hijo, Ki-gang (Son Ho-jun), conocido por ser un alborotador, posee una gran determinación. Ki-gang abandona su hogar, soñando solo con un éxito imprudente, y finalmente se convierte en un criminal condenado a muerte. El gobierno anuncia la ejecución de la pena capital por motivos de estricta aplicación de la ley. Ki-gang, desesperado por la ansiedad y el miedo de no saber cuándo morirá, recibe la primera carta de su vida de su madre, que fue analfabeta toda su vida...