Tras el movimiento de independencia del 1 de marzo de 1919, la lucha armada de los independentistas se intensifica en la región de Bongoh-dong. Japón lanza una operación para reprimir a los independentistas, liderada por una unidad de persecución armada con nuevas armas. Los independentistas deciden utilizar el terreno de Bongoh-dong para tender una emboscada y superar su desventaja. Hae-cheol, cuyo manejo del sable anti-japonés es extraordinario, Jang-ha, el rápido comandante del primer escuadrón independentista, y Byung-gu, el ágil francotirador y mano derecha de Hae-cheol, se lanzan furiosamente hacia el valle de la muerte, atravesando los densos disparos y el cerco del ejército japonés. El ejército japonés comienza a desconcertarse por las hazañas de los independentistas, que, al cruzar valles y crestas, despliegan movimientos fantasmales y estrategias impredecibles…